Magno Fernandes dos Reis

Critico de arte, professor, jornalista

Calle Periférico Sur, 1018 – Cabo Kennedy. Barrio  María  Auxiliadora – 29.200.000 – San Cristóbal de las Casas – Chiapas – México. Teléfono Celular (52) 9671197566

lugares2007@yahoo.com.mx

Carta a Ivo Mezquita (versión original en portugués)

San Cristóbal de las Casas, 8 de febrero de 2008

Recibí su carta hace pocas horas. Quiero darle las gracias por su amplia y afectuosa confianza. Parece que el señor como director[1] de la “28 Bienal de São Paulo” inició muy bien el proceso de “montaje” de una grande orquestra. Es casi imposible negar el lugar protagonista de la Bienal de São Paulo en las artes visuales y deshacer la idea simplista de que la cultura del mundo se fabrica en Estados Unidos o que Nueva York concentra el poder para orientar y legitimar todo que se hace en todos los Continentes.

Frente al embate de la globalización se debate, en general,  las  artes visuales  amenazadas, en particular por la influencia del “Guggenheim” que tiene rasgos de una “multinacional de la Cultura” dentro de la  globalización. La  importancia que cobra la Bienal de São Paulo frente a la integración de los “bloques económicos”[2], hizo el “debate” que inició en el día 23 de enero de 2008 (junto a la ABCA y do MuBE) como un eje de analices que atraviesa a propuesta del señor director.  En una Bienal como la actual, definida por algunos como la industria del espectáculo, sin duda en “esta visión del otro” las instituciones (como observó el critico e historiador José Teixeira Leite en un e-mail al presidente da “Asociación Brasileña  de  Críticos de Arte” – ABCA por su su función de socializar y articular los discursos.

El sector cultural y los museos han cambiado sus muestras en función de la comercialización  de la obra de arte, modificando la noción de espacio y tiempo. Uno de los conceptos más curiosos que se ha desarrollado por el uso represivo en las “fronteras invisibles de las  instituciones” y por el  control de la  producción cultural es el de los “artistas ilegales – sin institución”, también llamados “sin papeles”. Acostumbrados como estamos a oír todos que lo valor del arte determina el valor estético, no percibimos en el hecho que se trata de algo sin sentido. ¿Cómo puede ser alguien un artista ilegal? Situar a los artistas periféricos como “ilegales” por  el  único hecho de no tener un “diploma” o porqué no vendió su obra en dólares para o Museo de Nueva York o no participó de las “bienales vitrinas”, es algo que debe contar entre las aberraciones mayores que se han cometido en nombre de la  cultura erudita.  En suma, sabemos que fronteras invisibles son en su mayoría producto de injusticias históricas.   

Es “urgente” que las instituciones culturales, principalmente la Bienal de São Paulo, encaren una política para mantener y sembrar activamente la diversidad cultural de lo producido. La tecnología guarda relación con transiciones culturales coherentes que representan un distanciamiento de los sistemas de valores tradicionales. El desarrollo económico se asocia con los cambios en los valores y creencias  predominantes - la visión del mundo propia de las sociedades de los “ejes culturales” es radicalmente diferente de las sociedades pobres como el  Estado de Chiapas (México), lo cual no necesariamente implica que coinciden con lo cultural, más señala el rumbo general que seguirán los cambios culturales. Siempre que participo en una mesa redonda en la periferia soy cuestionado por los artistas “sin papeles” sobre los requisitos necesarios para participar de una bienal importante como la de São Paulo –y le confíeso al joven director que no tengo respuesta. Pero me gustaría que el señor director reflexionase sobre la siguiente pregunta- ¿Cómo elaborar políticas culturales para la Bienal de São Paulo que vincule de un modo creativo el “imperialismo cultural” con los pueblos periféricos de acuerdo con la lógica que rige en la actual etapa de globalización y integración regionales? 

La 25 Bienal, dirigida por el alemán Alfonso Hug que tuvo un costo total de RS 18 millones fue fruto del desencantamiento del mundo, de la racionalización de las diferentes esferas de la vida cultural. Tecnología y progreso expulsaron los espíritus y la poesía de las obras de arte, relegándolas a la categoría de objeto. En el mundo neoliberal, el arte deja de ser objeto estético para el entendimiento de las cosas. El debate en MuBe y su carta número 01 esclarecen que es hora que la Fundación Bienal repiense su papel.  Infelizmente, por no tener “dinero” y “trabajo” yo siempre viví de las migajas literarias –tuve oportunidad de leer algunos libros de arte que son muy caros en casa de un amigo intelectual– donde percibí que la Fundación Bienal fue muy importante porque tuvo un papal formativo en la producción de los artistas brasileños y en la  educación del público para el arte. La Bienal de São Paulo rompió con los límites nacionales, borrando las fronteras reales entre lo externo y lo interno. Ahora cabe al joven director romper las fronteras invisibles. La bienal dejó raíces en “todos” los lugares, a pesar del grado de desarrollo de las artes visuales en cuestión. Las artes visuales brasileñas empezaron a dialogar con el mundo a partir de las bienales. 

Mi querido director de la mayor orquestra del siglo XXI - la “28 Bienal de São Paulo” no existen “bienales  grandes” y “bienales pequeñas como la del Estado de Chiapas”, temas sublimes y asuntos triviales. Son  los hombres los que son pequeños. No creo en los curadores que montan muestras sobre cualquier cosa. Cuando se monta una exposición seria, es al contrario – el tema que elige el director. Con los debates y la serie de cartas, el señor contribuirá para devolver a la  Fundación Bienal el papel fertilizador de la institución que va allá  del presupuesto. Con los debates el señor director encontrará todos los caminos. Todos míos deseos están dispuestos a acompañarle, y mi confianza está con el señor.  

Un cordial abrazo,

Magno Fernandes dos Reis.

Critico de arte, profeso

 

Notas


[1] Peço licença para substituir a palavra curador por diretor, porque sempre vi essa palavra como estratégia do sistema neoliberal para evitar o debate. 

[2] NAFTA o TLC, MERCOSUL etc.

 

(versión original en portugués)

Caro curador Ivo Mesquita,

Recebi sua carta há poucas horas. Quero agradecê-lo por sua ampla e afetiva confiança.  Parece que o senhor como diretor[1] da “28 Bienal de São Paulo” iniciou bem o processo de “montagem” de uma grande orquestra. É impossível negar o lugar protagonista da “Bienal de São Paulo” nas artes visuais e desfazer a idéia simplista de que a cultura do mundo se fabrica nos Estados Unidos o que Nova York detém o poder para orientar e legitimar todo que se faz em todos os Continentes. Frente ao embate da globalização se debate, geralmente, das artes visuais ameaçadas, em particular pela influencia de “Guggenheim” que tem feições de uma “multinacional da Cultura” dentro da globalização. A importância que cobra a “Bienal de São Paulo” frente á integração de “blocos econômicos” [2], fez o “debate” que iniciou no dia 23 de janeiro de 2008 (parceira da ABCA e do MuBE) como um eixo de analises que atravessa a proposta do senhor diretor.  Numa Bienal como a atual, definido por alguns como a indústria do espetáculo, sem duvida em “esta visão do outro” as instituições (como observou o critico e historiador José Teixeira Leite em um e-mail a presidente da “Associação Brasileira dos Críticos de Arte” – ABCA pela sua função socializar y articular os discursos.

O setor cultural e os museus hão mudado suas mostras em função da comercialização da obra de arte, modificaram a noção de espaço e tempo. Um dos conceitos mais curiosos que se há arquitetado pelo o uso repressivo nas “fronteiras invisíveis das instituições” e pelo controle da produção cultural é dos “artistas ilegais – sem instituição”, também chamados “sem papéis”. Habituados como estamos a ouvir todos que o valor da arte determina o valor estético, não percebemos no fato de que se trata de algo sem sentido.  Como pode ser alguém um artista ilegal?  Situar os artistas periféricos como “ilegais” pelo o único fato de não ter um “diploma” o porquê no vendeu sua obra em dólares para o Museu de Nova York é algo que deve contar entre as besteiras maiores se tem cometidas em nome da cultura. 

É “urgente” que as instituições culturais, principalmente a Bienal de São Paulo, encarem uma política para manter e promover ativamente a diversidade cultural do produzido.  A tecnologia guarda relação com transições culturais coerentes que representam um distanciamento dos sistemas de valores tradicionais.  O desenvolvimento econômico se associa com as mudanças nos valores e crenças predominantes - a visão do mundo própria das sociedades dos “eixos culturais” é radicalmente diferente das sociedades pobres como o Estado de Chiapas (México), o qual não necessariamente implica que coincidem com o cultural, mas sim sinala o rumo geral que seguiram as mudanças culturais.  Sempre que participo de mesa redonda sou questionado por artistas “sem papéis” sobre os requisitos necessários para participar de uma bienal importante como a São Paulo – e, confesso-lhe ao diretor que não tenho resposta. Mas gostaria que o senhor diretor refletisse sobre a seguinte pergunta - Como elaborar políticas culturais para a Bienal de São Paulo que vincule n de um modo criativo o “imperialismo cultural” com os povos periféricos de acordo com a lógica que rege na atual etapa de globalização e integração regionais?

A 25 Bienal, dirigida pelo alemão Alfonso Hug que teve custo total de RS 18 milhões foi fruto do desencantamento do mundo, da racionalização das diferentes esferas da vida cultural.  Tecnologia e progresso afastaram os espíritos e a poesia das obras de arte, relegando-as á categoria de objeto.  No mundo neoliberal, a arte deixa de ser objeto estético para o entendimento das coisas.  O debate no MuBe e a sua carta esclarecem que é hora de a Fundação Bienal repensar seu papel.  Infelizmente, por não ter “dinheiro” e “trabalho” eu sempre vivi das migalhas - tive oportunidade de ler alguns livros de arte na casa de um amigo – onde percebi que a Fundação Bienal foi importante porque teve um papal formativo na produção de artistas brasileiros y na educação do público para a arte.  A bienal rompeu com os limites nacionais, borrando as fronteiras entre externo e interno.  A bienal deixou raízes em “todos” os lugares, não obstante o grau de desenvolvimento das artes visuais em questão.  As artes visuais brasileira começaram a dialogar com o mundo a partir das bienais. 

Meu caro diretor da grande orquestra 28 Bienal de São Paulo não existe “bienais grandes” e “bienais pequena”, temas sublimes y assuntos triviais.  São os homens que são pequenos. Não acredita nos curadores que montam mostras sobre qualquer coisa. Quando se monta uma exposição seria, é ao contrario – o tema que elege o diretor. Com os debates o senhor contribuirá para devolver á Fundação Bienal o papel fertilizador que vai além do orçamento. Com os debates o senhor diretor encontrara todos os caminhos. Todos meus desejos estão dispostos a acompanhar=lhe, e mi confiança esta com o senhor.

Um cordial abraço,

Magno Fernandes dos Reis.

Critico de arte, professor, jornalista

Notas

[1] Peço licença para substituir a palavra curador por diretor, porque sempre vi essa palavra como estratégia do sistema neoliberal para evitar o debate.

[2] NAFTA o TLC, MERCOSUL etc.