Carmen Hernández

carmenhernandezm@gmail.com

Continuum. Antonieta Sosa

Exposición presentada desde el 1 de marzo de 2020, Museo de Bellas Artes, Caracas

 

 

Antonieta Sosa

Anto: 163 cm a la medida de mi cuerpo, ni un milímetro más, ni un milímetro menos (1984-1991)

Instalación conformada por político de 15 piezas realizado con madera laqueada, barra de metal laqueado, base con huellas de pies en sangre y letras de bronce

163 x 163 x 1.630 cm

Colección FMN- Museo de Bellas Artes

Fotografía: Carmen Hernández

 

 

Bajo el título Continuum el Museo de Bellas Artes exhibe una de las piezas paradigmáticas de la artista venezolana Antonieta Sosa como un significativo gesto de reconocimiento a los aportes de su trayectoria artística y docente, en momentos en que esta creadora celebra su octogésimo cumpleaños.

 

Toda la labor creativa de Sosa ha estado signada por una necesidad investigativa del lenguaje artístico como forma de conocimiento y de diálogo intersubjetivo, por lo cual cada uno de sus trabajos obedece a un reflexivo y complejo análisis, como sucede con esta pieza que forma parte de la colección institucional.

 

Según Antonieta Sosa, Anto: 163 cm a la medida de mi cuerpo, ni un milímetro más, ni un milímetro menos (1984-1991): “es una obra autobiográfica de mi proceso plástico” y por ello representa el continuum de su trayectoria artística. En una entrevista realizada por María Elena Ramos en 1998, la artista reconocía que:

 

“la idea mía del continuum es narrar mi historia plástica, o sea, está el plano, está la plataforma, está la silla en fósil, lo que llamo el fósil de la silla o el punto cero de la silla, invertido, y luego se va adelgazando. Cuando yo llego aquí a la línea, la idea mía es que eso es pasado, esto es presente y que tengo delante el mundo real; por eso las hormigas, por eso la casa, por eso el polvo…”.

De esta manera, el cuadrado del piso representa el pasado, que para ella está configurado por el interés hacia el espacio bidimensional. El presente estaría constituido por la línea vertical que alude a la medida de su cuerpo (163 cm). Así define el “Anto” (contracción de su nombre) como una forma de interpretar el mundo por medio de su propia experiencia. En 1995 ella comentaba: “La línea fina del Anto pasa por el centro de mi cuerpo, es presente y es allí donde estoy ahora”. Ese continuum nos muestra el tránsito desde la bidimensionalidad de sus primeras obras hacia la experiencia tridimensional, para culminar en la línea como el despojamiento de la herencia geométrica y así quedar libre e “intentar ver afuera, al mundo”.

 

Así, desde los años noventa en adelante, Antonieta Sosa reflexiona sobre su propia trayectoria recreando algunas de sus constantes preocupaciones, pero entendiendo al cuerpo como presencia, como lenguaje y como historia, lo cual se observa en la complejidad de sus obras con sus múltiples referencias, así como en sus reflexiones escritas, en sus acciones corporales y en sus lecciones como docente.

 

El Continuum más que una obra se nos presenta entonces como una postura de vida, ética y estética sostenida sobre una reflexión constante sobre su relación con el espacio como contexto, que hace de su experiencia artística un universo y un legado digno de revelar.

Vista lateral, Sala 11, Museo de Bellas Artes, marzo de 2020

Fotografía: Departamento de Educación, Museo de Bellas Artes