Cuerpo del tránsito. Ccs-Cúa-Cúa-Ccs

Caracas horizontal: una estrategia para reconocernos en la diferencia

Carmen Hernández, julio de 2013

 

“La asepsia y limpieza de las calles, lengua, cuerpo y hábitos aparecen como una de las panaceas del progreso y de la materialización de una nación moderna”

Beatriz González Stephan, Economías fundacionales. Diseño del cuerpo ciudadano, 1996

 

            Una Caracas horizontal como metáfora de transitabilidad e integración solo puede imaginarse si se amplían los límites interpretativos sobre las narraciones históricas de nuestro pasado y nuestro presente en vías de revisar críticamente y de manera propositiva las alianzas sociales que, en la disputa por la hegemonía, han definido e intentan definir los modelos de subjetividades nacionales, categorizando y jerarquizando el cuerpo ciudadano. Desde una mirada crítica sobre las operatorias del poder es posible estimular relaciones intersubjetivas sin la activación de prejuicios y sus respectivos dispositivos de dominio, cuestionando esa lógica binaria que reprime las diferencias y construye alteridades de manera maniquea (según Santiago Castro Gómez). Una Caracas transversal solamente puede ser imaginada si se respetan las diferencias sociales con sus particulares imaginarios y deseos, evitando así la cultura patriarcal y el androcentrismo que han tramado nuestra cultura con el orden dado por la geometrización de los espacios y la negación del placer  representado por los intercambios.

 

Reflexionar sobre una Caracas horizontal como una posible ciudad más integral pasa por revisar críticamente sobre cómo hemos concebido históricamente nuestro espacio público, debido a que las políticas de convivencia son el resultado de un largo proceso de asimilación de formas de conducta direccionadas desde ámbitos de poder, individuales y colectivos. Históricamente el llamado “espacio público” ha sido objeto de múltiples regulaciones para controlar los flujos y pulsiones que apuntan al intercambio múltiple derivado del reconocimiento de la diversidad social. Estos mecanismos de control generados de manera razonada con los proyectos nacionales tenían un carácter civilizatorio y represivo, vigente todavía en aquellos idearios que diseñan restricciones de uso del espacio público, como: prohibir gestos amorosos (tomarse las manos o besarse), prohibir el uso de determinadas vestimentas (gorras, pantalones playeros, etc), no incluir dispositivos de descanso en lugares de tránsito (como aeropuertos, estaciones de trenes, bulevares, etc.) y sobre todo, la demarcación territorial con formas filosas para herir al posible cuerpo “intruso”. Toda esta violencia simbólica forma parte de la naturalización de nociones discriminatorias que continúan estimulando las desigualdades sociales en la jerarquización de la conducta entre lo “correcto” y lo “incorrecto”.

 

Me interesa imaginar cómo queremos vivir nuestro espacio público en su condición plural de “circuitos sociocomunicacionales” incluyendo la materialidad de la cartografía urbanística relativa al “ágora” tradicional y los múltiples mecanismos de interacción ciudadana para estimular así una dialogicidad más transversal en el conocimiento y reconocimiento mutuo entre los sujetos. Desde las estrategias del arte contemporáneo, atento a las codificaciones del poder simbólico, es posible revisar críticamente la configuración y afirmación de los modelos canónicos que han condenado las referencias al cuerpo y al placer. Es por ello que una Caracas horizontal puede ser imaginada primero desde aquellas prácticas artísticas contemporáneas que crean mecanismos de democratización de los espacios públicos y se proponen estimular experiencias más participativas con los espectadores, a partir del impulso consciente de ejercer una intervención en lo social, estimulando así el deseo y el placer de reconocernos en la diversidad que nos constituye.

 

La propuesta editorial Cuerpo del tránsito. Ccs-Cúa-Cúa-Ccs fue la propuesta curatorial presentada por Carmen Hernández al proyecto Caracas horizontal liderado por el artista venezolano Ricardo Benaim en 2013.

Cuerpo del tránsito. Línea Ccs-Cúa-Ccs fue el resultado de la acción de diálogo con el público transeúnte de la línea de ferrocarril Caracas-Cúa-Caracas.

Los artistas participantes fueron:

Ana Alenso

Deborah Castillo

Muu

Erika Ordosgoitti

Federico Ovalles

Luis Poleo

Gerardo Rojas

Marcos Temoche

Sandra Vivas

 

Bitácora
Federico Ovalles y Gerardo Rojas presentaron a los artistas y repartieron monedas y billetes

Sandra Vivas y Erika Ordosgoitti hicieron juegos de equilibrio

Ana Alenso le tomó las manos a ciertos pasajeros.

Erika Ordosgoitti y Sandra Vivas calcaron el paisaje exterior e interior del vagón.
Los artistas se pusieron y quitaron una braga.
Los artistas leyeron el texto Economías fundacionales de Beatriz González Stephan

Deborah Castillo leyó Instrucciones para el manejo de esta poesía de Marco Antonio Ettedgui
Erika Ordosgoitti repartió tarjetas con fotos de sus performances y poemas

Deborah Castillo estampó en el piso del vagón las palabras: LAME SUELA